Todo comenzó en el año 1985 donde mis padres decidieron unir sus vidas en matrimonio hasta que la muerte los separe.
Un año después en 1986 en el mes de septiembre, más preciso dos días más tarde de la primavera, llegaron a este mundo dos estrellitas para alumbrar sus vidas de sueños y alegrías, si!!! dos estrellas porque nacimos gemelas!
Marcia y Cintia fueron los nombres designados por nuestros padres.
Eramos tan pero tan idénticas que nuestra mamá no nos podía distinguir, como será que un día las dos estábamos durmiendo y llego la hora de comer (a todo esto mi mamá ya tenía las mamaderas listas), ella sin querer me dio la leche dos veces seguidas y mi pobre hermana lloraba, lloraba y mamá sin saber hasta que se dio cuenta que la mamadera no se la había dado a ella sino a mí dos veces. Desde ese día nos compraron un prendedor a cada una con el respectivo nombre y por fin se acabo la famosa confusión...
Llego el día de cumplir nuestro primer añito, todo fue una fiesta vinieron todas las personas que queremos a acompañaros, hubieron globos, regalos, juegos, y muchas cosas más.
Fuimos creciendo, experimentando cosas nuevas, travesuras, tristezas y muchas novedades más...
Al año siguiente llega para compartir y al mismo tiempo hacer divertidos los juegos, mi hermano Jairo – pobrecito de él – nosotras le hacíamos de todo, era tan tranquilo que yo y mi hermana Cintia lo teníamos como si fuera un bebote de juguete. Y para completar la familia llegan ¡¡mellizos!! Carla y Fabricio, por fin se completó la felicidad en nuestro hogar.
Dora, mi madre no tenía tiempo de aburrirse y mucho menos de descuidarse ya que yo era demasiada curiosa e inquieta, que a los tres meses me caí de la su cama por seguirla a todas partes aunque fuera con la vista. Roberto, mi padre en esos años comenzó a trabajar en Vialidad Provincial, cuando él estaba en casa ayudaba a mamá porque ella sola no podía con todo...
Dos años más tarde llegó el momento de ir al colegio ( en 1992) obviamente nos separaron, ya que decían que no íbamos a tener personalidad propia y mucho menos independencia, a mime tocó la división A en la mañana y a mi hermana Cintia la división B en la tarde.
Por fin llegó el día, los nervios me invadían de saber con que compañeros estaría, como serían los directivos y lo más importante como sería la maestra ah... me olvidaba del nombre, el colegio se llama “Compañía de María”, al principio fue solo para niñas, dada su enseñanza sólo por mojas, que luego con los años eso fue cambiando ya que se incorporaron a la enseñanza mujeres comunes como señoritas y los varones fueron aceptados para realizar sus estudios allí.
Por suerte me toco un lindo grupo, además fui toda la primaria con compañeras que eran trillizas, ellas si fueron juntas no las separaron!!!.
De jardín de infantes me quedaron lindos recuerdos, mi señorita se llamaba Nora, teníamos en el patio ( columpios, tobogán, maromas, etc. ). Todos los días al finalizar la hora el alumno que se había portado bien se llevaba a su casa un premio!!.
Nos enseñaron lo más importante en cuanto a la salud y prevención, antes de tomar la el desayuno había que limpiar bien el lugar, ordenarlo y todos a lavarse las manos antes de comer!!!.
En primer grado nos dio una señorita re buena, era muy dulce, simpática y siempre explicaba más de una vez por si no llegábamos a entender o comprender, todos la queríamos muchísimo en si se preocupaba por cada uno de los chicos del curso, su nombre era Patricia Gotardini.
En 2º grado la señorita Liliana Silva, con ella también pasamos momentos inolvidables y muy significativos ella nos prestaba mucha atención y su preocupaba por cada uno, era fenomenal!!.
En tercer grado nos dio la señorita Sonia Silva ( hermana de la señorita anterior), era un poco más estricta y más seria, fue a la primera que le tuvimos un poquito de miedo y con la primera que me saque un insuficiente! En una prueba, que angustiada que estaba ese día, lloraba como si el mundo se me hubiera acabado, creo que le di un poco de pena, me saco del curso y me dijo no que era una nota definitiva y mucho menos iría al boletín. Mi angustia era tan grande que llegue a mi casa llorando, mi mamá me estaba esperando con la merienda y me preguntó que me pasaba, yo no le dije lo de la nota no pude...le mentí, le dije que me dolía mucho una muela que tenía careada y ella se preocupó por el estado en el que yo me encontraba. Esa noche no pegue un ojo en toda la noche de la misma preocupación, pero a pesar de eso 3º grado estuvo bueno, después comprendí que no era tan importante esa nota pero si que había que esforzarse mucho cada día.
Pase a 4º grado fue un cambio total ya que tuvimos cuatro señoritas una para cada área, y llegó la pesadilla a mi vida ya que un chico nuevo sería nuestro compañero, ese año fue el más largo, directamente no quería asistir más a la escuela, me hacía la vida imposible y yo por supuesto no me quedaba atrás, siempre la señorita mandaba un comunicado diciendo: Marcia hoy tuvo problemas con su compañero Marcelo. Vivíamos peleando parecíamos perros y gatos y desde ese año y hasta la finalización de la primaria ¡me lo tuve que bancar!.
En 5º grado seguíamos con el mismo mecanismo una señorita para cada área. Patricia en Ciencias Naturales ¡como nos hizo sufrir!, era muy estricta y no nos tenía paciencia, era lo más asqueroso que nos podía a ver tocado. En Lengua Griselda nos enseño conceptos fundamentales y muy puntuales, se tomaba el tiempo que fuera necesario para que lo entendiéramos, en Matemática Claudia, hizo que entendiéramos de una manera rápida y compresiva, ya que por cierto es una materia tediosa y aburrida y si no entendes mucho más!!. Y en Ciencias Sociales Estela, era seria y de muy mal humor tenía un carácter muy fuerte con esa señorita al principio no volaba ni una mosca.
Llegue a 6º grado con la misma cantidad de maestras, las seños de las materias especiales: en plástica estaba Evelina con ella aprendimos cosas útiles como hacer portamasetas, peluches, portarretratos, paneras, entre otras. En Música Elisa y las canciones patrias: la marcha de San Lorenzo, el Himno, la canción a la bandera, etc. En Inglés Roxana, y en Ed. Física descargábamos todas las energías: corríamos, jugábamos a voley, básquet, etc. y lo que más nos exigían era saber coordinar los movimientos. En este año el estudio era muy complejo ya que nos preparaban para la secundaria y para saber a lo que nos enfrentábamos más adelante.
Por fin llegó el año más esperado “7º grado”, pero como mi escuela tenía 8º y 9º incluido, teníamos que esperar dos años más para el viaje. Yo no participe de esas actividades ya que me cambié al colegio Doctor Ernesto Piaggi fue el colegio designado por sorteo.
Eso no impide que yo tenga recuerdos lindos y muy buenos de esa escuela ya que hice toda mi primaria y por supuesto de todas las cosas que pase allí buenas y malas.
Lo que más grabado me quedo fue que nos dijeron que siempre nos volveremos a ver y nuestras puertas – las puertas del colegio – siempre estarían abiertas para sus alumnos y ex alumnas.
Pero todavía queda un largo camino por conocer y recorrer...